Por: Cristian Calvetti Haller, Gerente de Asuntos Corporativos Puerto Valparaíso

Hace poco más de tres semanas se dio a conocer el resultado de una iniciativa inédita en Valparaíso: la “Alianza Puerto Ciudad” que está integrada por TCVAL, la Municipalidad porteña y Puerto Valparaíso. Esta instancia busca explorar, desarrollar y promover iniciativas concretas que favorezcan la integración de la actividad portuaria a la ciudad. Luego de un año de funcionamiento, se generó una gestión integral comprometida con la comunidad, una estrecha colaboración público-privada y un trabajo de información y comunicación permanente. Esta fórmula, como todo mejorable o no, es un gesto inicial para comenzar a articular un camino de vinculación profunda hacia el futuro, y que además –según compartió el propio alcalde porteño en la presentación de esta instancia, servirá como inspiración y ejemplo al resto de la actividad portuaria del país. Lo primordial es que esta alianza nos habla de un puerto que está pensando en su ciudad, que más allá de los buenos resultados económicos, anhela inyectar un pulso de energía necesario para una zona que estuvo durante largos años sumida en el letargo económico. Y es que en Puerto Valparaíso creemos que, a través de la larga planificación y ejecución de nuestro Plan de Desarrollo, el cual ha sido ampliamente discutido y validado por varias administraciones comunales, de gobierno y los propios directorios de la empresa, estamos concretando una propuesta de futuro para la ciudad y el país, con proyectos portuarios realizados de acuerdo a las necesidades de la comuna, representando así un inmejorable motor de crecimiento para reactivar a Valparaíso y sus habitantes, que es lo que en muchas conversaciones nos han compartido: ellos esperan que su puerto revitalice a la ciudad. Y esta afirmación no es infundada. Los estudios que encargamos en el año 2000 para resolver cuál era la mejor forma de generar crecimiento y, al mismo tiempo, asegurar espacios públicos de calidad para los ciudadanos, determinaron que la zona de expansión portuaria preferente no era hacia el oriente de Barón, como la gran mayoría pensaba, porque en ese sector desemboca el estero bajo Avenida Argentina (el mayor cauce de la ciudad). Pero si bien Barón no era adecuado para esta ampliación, sí lo era para llevar a cabo una apertura urbana, dado su amplio enfrentamiento de la trama peatonal en el barrio El Almendral, su excelente conectividad vial con el metro regional y además, porque de ese modo se lograba un ordenamiento del borde costero en el cual quedan los sectores poniente y oriente como zonas portuarias. Se han levantado una serie mitos en torno a los proyectos del Plan de Desarrollo. En la actualidad, así como hace un año el foco de las críticas era Puerto Barón, hoy lo es el Terminal 2. El proyecto de TCVAL se desarrolla en una zona que fue, es y será portuaria y así está definido en todas las normas reguladoras de la ciudad. En el Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso (PREMVAL), esta área ha sido asignada con un tipo de zonificación del suelo asociado exclusivamente a instalación de infraestructura portuaria, lo que ratifica el uso histórico portuario del sector donde estará el proyecto. Tenemos, entonces, desarrollo portuario en los terminales 1 y 2, apertura del borde costero en Barón y proyección de una nueva zona portuaria en el sector Yolanda. Ese es el puerto del futuro que pretendemos levantar teniendo siempre a la vista Valparaíso, sus habitantes y sus sueños.

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