Continúa creciendo el número contagios detectados tras las fiestas clandestinas realizadas en Zapallar y Cachagua, los que hasta anoche, según lo informado por el seremi de Salud de Valparaíso, Francisco Álvarez, se eleva a «57 personas contagiadas y 157 contactos estrechos».

La autoridad enfatizó que «el trabajo continúa, seguimos investigando, recopilando antecedentes, para poder establecer nuevos sumarios, en caso de que sean necesarios, a organizadores de estos eventos, por lo menos ya tenemos dos sumarios que están en curso y están muy prontos de finalizar para poder establecer las sanciones en relación a ellos», según dijo en conversación con T13 Radio.

Por otra parte, hay otros dos sumarios a dos jóvenes «que incumplieron su cuarentena, que primeramente los terminamos detectando en sus casas, pero que en la primera visita no se encontraban, y los cuales también arriesgan altas sanciones».

El seremi detalló que las principales dificultades con las que se han topado en la indagatoria tienen que ver con las entrevistas realizadas, debido que algunos señalan que «nunca participaron de la fiesta», mientras que algunos dicen no tener contactos estrechos, «y algunos, incluso, dicen que nunca estuvieron con alguien y figuran dentro de los contactos estrechos de otra persona»

. «Esas contradicciones y esa falta de información, nos hizo, como autoridad sanitaria, presentar la denuncia a la fiscalía el lunes, porque, si esto es así, estaríamos frente a un supuesto delito de falta de información o entrega de información falsa», detalló y consigna Emol.

Otra de las situaciones que se han generado, es que existen personas que han negado su participación en estas fiestas, pero están dando positivo a los exámenes PCR. «La mayoría de los contagiados son jóvenes, y uno lo que hace es georreferenciar los casos donde posiblemente se contagiaron, y todos tienen relación, o están dentro del perímetro donde se desarrollaron las fiestas clandestinas».

Consultado respecto a la colaboración que han prestado los adultos, es decir, los padres de los jóvenes involucrados en las fiestas, Álvarez manifestó su preocupación puesto que se han encontrado con padres y madres que, al igual que sus hijos «no entregan mucha información (…) o de verdad no tienen idea de lo que están haciendo sus hijos, o efectivamente no quieren colaborar, entonces, por eso nosotros, ante esto, lo que hicimos fue presentar la denuncia».

También ha habido casos donde padres niegan la relación con sus hijos, incluso dándose esta tónica «entre amigos, o familiares cercanos, primos o hermanos, entonces es bien complejo». «Nos parece totalmente incomprensible e irresponsable de que no nos entreguen la información, porque en el fondo, con esa información, lo que hacemos es salvar vidas, porque si alcanzamos una adecuada trazabilidad, podemos aislar y vigilar a aquellas personas que están afectadas, no sólo los contagiados, sino que también los contactos estrechos», destacó.

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