Trabajo fue ejecutado por guardaparques de CONAF y estudiantes de la escuela Calixto Ovalle, en el sector Ocoa del parque nacional, en la comuna de Hijuelas. Hierba gigante se encuentra en estado de conservación vulnerable a la extinción.
Un total de 50 palmas chilenas (Jubaea chilensis) plantaron guardaparques de la Corporación Nacional Forestal, CONAF, junto a los pequeños estudiantes de la escuela unidocente Calixto Ovalle, en el sector Ocoa del Parque Nacional La Campana, en Hijuelas, entorno natural que concentra la mayor cantidad de ejemplares de esta hierba gigante a nivel nacional.
Sobre la actividad, el director subrogante y jefe del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF Región de Valparaíso, Claudio Ilabaca, explicó que “cada uno de los niños plantó una palma y además le puso un cartel con su nombre. El propósito de esto es poder unir el programa de educación ambiental con el plan de recuperación de la palma chilena que llevamos adelante en la unidad, y de esta manera crear conciencia en las nuevas generaciones sobre el valor de la conservación”.
Y agregó: “La idea es que los menores sepan dónde están sus palmas e incentivarlos a cuidarlas con sus padres. Les recomendamos que en el verano vengan un par de veces, que traigan un bidón con agua y que las rieguen, para que vean cómo van creciendo durante su vida”.
“Nuestro programa de educación ambiental se enmarca en la Reserva de la Biósfera La Campana – Peñuelas, y el objetivo es que todos los colegios y en general la población aledaña a nuestras áreas silvestres protegidas, puedan participar de este tipo de actividades, que son fundamentales para lograr los criterios de desarrollo sustentable”, enfatizó Ilabaca.
Por su parte, el director de la escuela Calixto Ovalle –establecimiento educacional de la comuna de Hijuelas, aledaño al sector Ocoa del parque nacional-, Luis Hurtado, valoró el aporte pedagógico de la plantación de palmas chilenas.
“Es una instancia tienen los estudiantes de conocer la naturaleza in situ; ‘los tíos’ que van y nos traen son bien simpáticos, dominan el tema y el material que nos entregan es atractivo. Los niños siempre esperan con ganas que lleguen los guardaparques, y sobre todo los viajes que hacemos todos los años con ellos”, detalló.
Asimismo, Hurtado recalcó que este tipo de acciones ecológicas son recibidas con entusiasmo por los pequeños, “y los hace partícipes de su responsabilidad frente a la problemática del medio ambiente. Pienso que estas actividades son bastante relevantes para despertar en ellos el interés por cuidar más aún su entorno. Esta es la generación que tiene que cambiar el futuro”.
Cabe consignar que la palma chilena es una especie endémica de Chile Central, que se encuentra en estado de conservación vulnerable a la extinción. De hecho, en el país sólo sobreviven alrededor de 100 mil ejemplares.

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