El ministro de Salud Jaime Mañalich se refirió en Radio Agricultura sobre el estado de los pacientes que se encuentran en esos momentos en el país contagiados por el coronavirus y también sobre la posibilidad de cerrar ciudades como Santiago para evitar la propagación de esta enfermedad.

Al respecto de los pacientes, el ministro indicó que el rango de edad de los afectados es de 22 y 52 años, el cual es el grupo que primero presenta incidencia no solo en Chile sino también en el mundo.

“En el caso chileno se debe a una razón muy explicable, que es que la inmensa mayoría de los primeros casos que hemos tenido son casos importados, de otros países, Italia y España”, expresó.

Sobre el perfil de estas personas, indicó, además de la edad, es que pertenecen a un estrato socioeconómico más alto, puesto que han viajado por razones de trabajo o turismo a los países que presentaban ya casos del virus.

En cuanto a su estado de salud, indicó la autoridad, la situación de hoy día es que “están mejorando”.

“Hay un segundo paciente que estuvo en ventilación mecánica que ya fue dado de alto de la Clinica Indisa. Ahí se mantienen dos pacientes, y el resto de los pacientes hasta totalizar 9 están en buenas condiciones”, expresó y consigna La Tercera.

Con respecto a los 5 pacientes que estaban en aislamiento evacuados de un crucero en Puerto Montt, éstos fueron dados de alta durante la noche desde el Hospital de Puerto Montt “para terminar su cuarentena en lugares designados y preparados para eso”, y además, indicó el titular de la cartera de Salud, se efectuó con éxito la evacuación aérea de tres personas por los charters: Uno a Inglaterra, otro a Australia y el tercero a Estados Unidos. Con esto, indicó Mañalich, el total de los pasajeros de este crucero fueron evacuados

En cuanto a la posibilidad de poner en cuarentena a ciudades completas para evitar la propagación del virus, el ministro indicó que tienen “un arsenal de medidas que van a ir tomando en el tiempo”, pero que es “importante tomarlas cuando el beneficio de esas medidas se prevea que sea mucho mayor al perjuicio que pueda producir”.

“En la realidad chilena un llamado a cerrar una ciudad hoy día significa inmediatamente un pánico y una carrera por el sobreabastecimiento que puede cumplir solo la gente que tiene mucho dinero en su bolsillo, significa mercado negro de productos, significa una serie de efectos adversos que hay que considerar en la realidad de la calle, de lo que uno ve, la ciudadania real”, expresó.

“La gente no tiene la capacidad ni el sistema de aprovisionamiento de Chile, para por ejemplo decir ‘vamos a poner en cuarentena una ciudad’, cuando recién estamos empezando esto”, sostuvo, agregando que no descartaba que más adelante no fuese una medida apropiada, pero que estaban evaluando día a día la realidad del país.

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