La imagen de las mujeres pidiendo créditos sólo para comprar ropa u objetos en el comercio debería ir poco a poco quedando atrás, especialmente porque el 60% de la deuda de las chilenas es para el financiamiento hipotecario de una vivienda.

Eso es parte de lo que revela un extenso informe de género publicado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en el que se describen los montos, morosidad y otros detalles del uso de instrumentos bancarios de las ciudadanas de nuestro país.

Una de las principales conclusiones del análisis -que recopila información desde 2002 hasta 2018- es que hay «importantes avances en el cierre de brechas de género asociadas a la cobertura de productos de crédito y de administración del efectivo», lo que se manifiesta por ejemplo en que «las mujeres tienen una demanda más activa en los productos de ahorro para la vivienda», consigna 24Horas.

Un dato que muestra la magnitud de esta demanda es la cantidad de cuentas de ahorro para la vivienda que poseen mujeres en Chile: 3,1 millones en total, bastantes más que las 1,9 millones que pertenecen a ahorrantes hombres.

Otro cambio evidente en los últimos 18 años es la comparación entre la cantidad de hombres y mujeres que tienen créditos vigentes de cualquier tipo: en 2002 por cada 100 hombres con créditos vigentes había 56 mujeres con la misma herramienta.

Dicha proporción ha cambiado perceptiblemente: en la actualidad por cada 100 hombres con un crédito vigente hay 98 mujeres en la misma situación. Además, la cobertura poblacional del crédito (porcentaje de la población adulta que tiene créditos vigentes) en las mujeres avanzó desde 16% a 53% en estas casi dos décadas.

Montos de los créditos, «apalancamiento» y morosidad

Según el informe de la CMF, al menos la mitad de las mujeres debe 2,2 millones de pesos o más. Además, requerirían al menos 4,9 sueldos mensuales para saldar por completo su deuda. A este dato se le llama «apalancamiento de la deuda».

En los hombres, por otro lado, la mediana corresponde a 4,3 millones de pesos y requerirían 6,7 sueldos para pagar sus saldos pendientes.

Finalmente, y en cuanto a la morosidad y el atraso en los pagos, el informe concluye que «los indicadores de morosidad de la cartera crediticia evidencia un mejor comportamiento de pago por parte de las mujeres». Además, entre las conclusiones se afirma que «las mujeres sistemáticamente han exhibido indicadores de morosidad y protestos de cheques menores a los de los hombres».

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