Prácticamente desde que inició su gestión como alcalde de Valparaíso en 2017, Jorge Sharp ha debido enfrentar denuncias de acoso laboral y sexual, supuestamente, cometidos por trabajadores y miembros de su círculo más íntimo. Incluso, en 2019, la multigremial de trabajadores de la Municipalidad de Valparaíso recopiló más de 50 acusaciones que dieron a conocer al Concejo Municipal de la ciudad puerto para dar inicio a acciones legales.

Durante los últimos días se sumó un nuevo antecedente a esta “política de abusos” que vienen reclamando hace años algunos ex funcionarios de Sharp.

Por ejemplo, la ex directora de Desarrollo Cultural de Valparaíso, Isabella Monsó, emitió una declaración pública donde dio a conocer que dejaría el cargo debido al “desamparo total en situaciones de acoso como las que sufrí por parte de Santiago Aguilar, a quién además después -Sharp- incorporó como funcionario”.

“Todo ello terminó por configurar un ambiente laboral agobiante, abundante en acosos y persecuciones que no bastaron para mermar mi deseo por continuar en el trabajo inicia, pero que hoy no se justifican ante la responsabilidad de criar a mi hijo”, alegó la mujer que llegó a trabajar en Valparaíso el 2017.

Acoso laboral tras el Carnaval Mil Tambores

El hombre que acusa de acoso Monsó es Santiago “Chago” Aguilar, conocido por ser el organizador del Carnaval Mil Tambores que típicamente se desarrolla durante la primera semana octubre en Valparaíso. En 2019, fue contratado por el municipio para formar parte de los programas culturales de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), cargo en el que duró sólo dos meses tras ser cuestionado por la Contraloría.

Con fecha 20 de julio del 2019 la Dirección de Control de la Municipalidad de Valparaíso emitió un decreto donde resolvió declarar “ilegal” el contrato entre la comuna dirigida por Sharp y Santiago Aguilar. ¿La razón? “No acreditan una experticia en relación al cometido encargado”, según indicaron.

Durante su corta gestión, Aguilar, con un sueldo por sobre los $1,6 millones mensuales, debió enfrentar una oleada de cuestionamientos desde los mismos vecinos de la ciudad puerto que reclamaron ante el Concejo Municipal por los efectos negativos del carnaval Mil Tambores, el cual, cada año, dejaba como postal montañas de basura y peleas, consigna El Dínamo.

Justamente, en el marco de estos festivales, Isabella Monsó elaboró como directora de Desarrollo Cultural un informe respecto a los efectos negativos de los Mil Tambores en Valparaíso. Un decisión que, según contó fue mal recibida por Aguilar y algunos de los colaboradores más estrechos de Sharp en el municipio.

“Producto de esta evaluación que se desarrolla de Mil Tambores Aguilar inicia declaraciones donde pidió mi renuncia, donde solía referirse a mi persona en forma despectiva desde sus redes sociales o en otras instancias, hasta que finalmente dejó de dirigirme la palabra. Esto no constituye acoso laboral precisamente porque no trabajábamos juntos, pero sí existieron actitudes violentas luego que hago mi evaluación donde él no está de acuerdo”, detalló Monsó.

Sin embargo, el tema no quedó allí porque al alero de las críticas de Santiago Aguilar, la jefa del Departamento de Desarrollo Cultural, Claudia Ulloa, habría acosado laboralmente a Monsó y otros trabajadores del municipio con descalificaciones a través de redes sociales, además de malos tratos durante las jornadas de trabajo.

Los hechos forman parte de una denuncia que realizó en mayo del 2019 Isabella Monsó contra Ulloa y que a la fecha no tiene resultados.

Además, según contó Monsó, el acoso de la funcionaria incrementó después del conflicto con Santiago Aguilar por la realización de los Mil Tambores.

“Luego me voy enterando que es una persona cercana a Aguilar, al igual que otras personas de confianza de Sharp. De hecho, un miembro de la organización del festival estaba viviendo con ella cuando ocurrieron las situaciones”, detalló la denunciante y consigna El Dínamo.

Por otra parte, el acoso laboral, según contó Isabella Monsó, no fue sólo contra ella porque además “lo sufrieron otros compañeros de trabajo”, lo que también sería parte de la denuncia.

“Hay un ambiente de acoso que se viven en la municipalidad: acoso laboral por un lado, donde se hacen las denuncias, pero no se investigan con rapidez, y por otro lado, también se permite que gente externa acose a tus funcionarios y a tus compañeros de trabajo (…) si tu no haces concretamente lo que te piden decir, o si tienes una opinión divergente en instancias de trabajo, entonces vienen represalias de relaciones personales donde no te saludan nunca más o te aislan por medio de grupos”, acusó Monsó.

Aguilar, el “operador político” de Sharp

Al ser consultados por la denuncia de acoso laboral en contra de Aguilar, desde Valparaíso descartaron referirse de forma oficial al hecho que calificaron como “un tema personal entre dos personas”, ya que, el impulsor de los Mil Tambores no es funcionario municipal, sino que trabaja con uno de los centros culturales que opera en Playa Ancha.

Sin embargo, el ex concejal de Valparaíso y candidato a la alcaldía de esta comuna, Marcelo Barraza (DC), acusó que Sharp ha respaldado a Santiago Aguilar sin importar la denuncia de acoso porque “pensaba que le otorgaría créditos de carácter político, porque al ser el organizador de los Mil Tambores tiene a mucha gente detrás”.

“Cuando se le contrató para ser juez y parte del Festival Mil Tambores en Valparaíso fue como operador político, más que como un profesional que pueda aportar a Valparaíso en cultura”, afirmó Barraza.

De acuerdo a Barraza, quien mientras era concejal presidió la Comisión de Régimen Interno donde llegaron las denuncias de acoso laboral al interior del municipio de Valparaíso, el tema ha sido una conducta reiterada durante la gestión de Jorge Sharp. Incluso, contó que los malos tratos contra Monsó ocurrieron porque “ella no pertenecía al grupo selecto de Sharp y eso se sabía internamente”.

“No es fácil poder estar contra de un alcalde que actúa como patrón de fundo. Lo veníamos diciendo desde el primer año en que nos dimos cuenta como era en lo humano con sus propios funcionarios de confianza”, explicó Barraza.

Santiago Aguilar desmintió las acusaciones de acoso y afirmó que “yo ataqué los problemas de su gestión, que no fue favorable nunca con el desarrollo del Carnaval, eso nos confrontó junto a otras circunstancias donde me pareció que no estaba a la altura del cargo que ocupaba”, consigna El Dínamo.

“Pero fue un juicio personal, tener un juicio respecto a si es la adecuada para tener un cargo público es parte de mi derecho ciudadano. Es mal intencionada la palabra ‘acoso’ cuando pudo utilizar otra palabra, como hostigamiento. En el supuesto de que se haya sentido hostigada podríamos conceder aquello, pera ella dice ‘acoso’ como una manera de enlodar mi persona”, explicó Santiago Aguilar.

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