Para enfrentar las desigualdades de un modelo educativo excluyente que niega oportunidades de perfeccionamiento profesional docente y aprendizaje continuo para profesores trabajan en escuelas en contexto de encierro -como recintos penitenciarios y el Servicio Nacional de Protección a la Niñez y Adolescencia-, académicas de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) desarrollarán el proyecto de investigación “El profesorado en contextos de encierro: desarrollo profesional y aprendizaje continuo en tiempos de pandemia”.

El estudio de carácter asociativo entre las facultades de Ciencias de la Educación y de Ciencias Sociales es de responsabilidad del equipo de académicas Lorena Godoy, Claudia Carrasco, Yanine Gutiérrez y Violeta Acuña.

La doctora Lorena Godoy explicó que en el actual escenario de desigualdad e inequidad educativa, que se ha visto intensificado a partir de la crisis sociosanitaria derivada del COVID 19, este proyecto se instala con una doble función: producir conocimiento científico en torno a un tema relevante y con poca tradición empírica, y desarrollar instancias de mejoramiento continuo para la formación inicial docente de UPLA.

La académica dice que los profesores que se desempeñan en contextos de encierro son un cuerpo docente que está invisibilizado y carenciado por las políticas públicas del Mineduc y, de alguna manera, escasamente existe un perfeccionamiento, tecnologías, sitios adecuados, una educación integral que dialogue con la pedagogía social.

“Entonces yo creo que la carencia es el olvido, creo que es importante considerar la apuesta a que de alguna manera la carencia más importante que ellos portan es la falta de reconocimiento en contextos de crisis, la falta de reconocimiento de una carrera profesional para profesores y profesoras, educadores y educadoras de jóvenes y adultos”.

En este sentido, comentó Godoy, el protagonismo de este estudio lo tendrán los propios docentes en sus propios contextos.

“Que permite de alguna manera visualizar y poner en el centro la discusión de que aún cuando estas personas estén en contextos de encierro no pierden el derecho universal de educar. Y que de alguna manera puede ser un granito de arena para, por qué no, dialogar que el enfoque o el trato carcelarios de estas personas puede transformar sus vidas a través de una educación que sea reconocida en todas las políticas”.  

En esta investigación también participarán estudiantes de las carreras de Psicología y de Pedagogía en Educación Básica. El plazo de ejecución es hasta diciembre de 2022.

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