Trabajo conjunto de ambas instituciones plasmó la creación de “Rostros con rastro”, publicación que recoge fotografías de los usuarios de esta obra solidaria y poemas de una de sus voluntarias.

Una hermosa iniciativa, que reunió las voluntades de artistas, voluntarios y usuarios del Comedor 421 que funciona al alero de la Iglesia de La Matriz de Valparaíso, se concretó este jueves 29 de enero con el lanzamiento del libro “Rostros con rastro”.

Este proyecto, fruto de la virtuosa colaboración entre la Corporación La Matriz y la empresa Puerto Valparaíso, consiste en una serie de fotografías que Andrés Nicolini, artista chileno radicado en Estados Unidos, tomó a diversos personajes que día a día transitan por el comedor solidario que funciona a un costado del mencionado templo, acompañados de poemas de Norma Bernales Jerez, poeta que además se desempeña como voluntaria del lugar.

“Rostros con rastro”, además cuenta con textos del padre Gonzalo Bravo, párroco de La Matriz, de los sociólogos de la UV Valentina Leal y Carlos Aguirre, del gerente general de Puerto Valparaíso Gonzalo Davagnino, y del Premio Nacional de Historia, Eduardo Cavieres. La publicación busca ser un material didáctico a disposición de escuelas, juntas de vecinos, bibliotecas y otras entidades de la ciudad, además de difundir la obra y el sentido del Comedor 421.

RASTROS
“Yo siempre escribo poesía. Soy voluntaria hace 21 años del Comedor 421, y este libro está inspirado en los rostros de ellos, sus vivencias y el amor que hay en esos rostros tan cansados. La vida a veces los ha maltratado, han sido vulnerados, y esos rostros me llevaron a escribir”, indicó Norma Bernales, autora del hermoso poemario que corona el libro.

“En estos 21 años he crecido mucho y he podido conocer que los seres humanos no valen por lo que tenemos sino por lo que entregamos, que en las cosas simples está la grandeza. Ellos son personas simples a quienes la vida no les ha dado todo lo que merecen y han sido rechazados, pero he aprendido a darles amor y a ser feliz con ellos”, agregó, reconociendo que pese a los años que lleva escribiendo, esta es la primera vez que publica sus escritos.

Por su parte el padre Gonzalo Bravo, párroco de La Matriz y gestor –junto al editor y escritor Marcelo Beltrand- de la iniciativa, agradeció la “paleteada” del puerto, cuyo apoyo permitió contar con “una carta de presentación hermosa de lo que hacemos en este sector con tanto sentimiento”.

“Hay una acción súper linda, que es la existencia humana. Nuestros principales hermanos son los que existen, caminan por nuestras calles, y decoran con sus esperanzas y sueños cada una de nuestras acciones. También otra dimensión muy importante es la dimensión de la cooperación, en este caso de Puerto Valparaíso, que se hace cargo de esta vida que subyace, silente, pero que es muy elocuente. Otra dimensión muy linda es la de la poeta, que plasmó los rastros que le dan estos rostros, que le dejan huellas en su corazón, y eso plasmó con tanto cariño, al igual que el fotógrafo. Confluyeron todas estas dimensiones para poder llegar a concretar este libro”, complementó el religioso.

Finalmente, Cristian Calvetti, gerente de asuntos corporativos de Puerto Valparaíso, valoró la concreción de este proyecto. “Esto se enmarca en el plano del relacionamiento comunitario que venimos desarrollando hace casi un año, buscando establecer vínculos con actores importantes de la comunidad. Y uno de los sectores relevantes es el Barrio Puerto. Hemos estado con los emprendedores, la cultura, y hoy tenemos este apoyo directo al sector, a la Corporación La Matriz, al padre Gonzalo que a través del Comedor 421 está haciendo una tremenda labor”, afirmó, anticipando que “se ha formado una lianza especial que queremos mantener durante el año”.

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