El 2020 ha sido un año marcado por la pandemia del coronavirus y los efectos de esta enfermedad se han hecho notar en distintos ámbitos de la vida diaria de los chilenos. Uno de ellos es la salud mental. Es así como durante el mes de septiembre, las consultas psicológicas asociadas al estado anímico alcanzaron un 32,5% según datos de PsicologíaChile.cl, plataforma integral de consultas del ámbito mental a distancia.

En tanto, las consultas por ansiedad llegaron al 26%. Así, las fluctuaciones anímicas y estados ansiosos superan el 58% del total de las sesiones a distancia realizadas. En tercer lugar, las crisis de pánico o angustia alcanzaron un 7% de las consultas, mientras que los trastornos del sueño llegaron al 5% del total.

El efecto de la pandemia

Andrea Trincado, psicóloga y co-fundadora de PsicologíaChile.cl, señala que «el encierro prolongado y la incertidumbre yendo hacia adelante, tanto en términos del avance o retroceso de las restricciones sanitarias como en las condiciones laborales y sociales, han afectado mucho a las personas que están viviendo en un estado prolongado de alerta que genera un desgaste significativo».

En ese sentido, dice, «hay que considerar que la rutina en casa es intensa, conciliando diferentes aspectos de la vida cotidiana -trabajo, estudios, crianza, descanso, recreación- y eso también provoca un estrés que parece no tener válvulas de escape», agrega la especialista en salud mental. Lo anterior se suma a que hay personas que vieron afectados sus trabajos por consecuencia de la pandemia y han tenido que diversificar sus actividades productivas, obligando a reinventarse y buscar nuevas formas de generar ingresos.

«Esas apuestas son costosas anímicamente, porque si la persona ya perdió su fuente ‘tradicional’ de trabajo (…) la nueva forma de trabajar tampoco viene con una ‘garantía’ de éxito o, siquiera, de que la persona se sienta a gusto haciendo eso, entonces se tiende a crear un ambiente de ansiedad directamente proporcional al nivel de expectativas de éxito que se tiene de ese proyecto», agrega la psicóloga, consigna Emol.

Estos cuadros de ansiedad de todas las edades, estratos sociales y niveles de ingresos, generando sentimientos de preocupación por lo que pasará en un futuro próximo y un eventual resultado. Pero «los trastornos de ansiedad gatillan el consumo de alcohol, tabaco, azúcar y carbohidratos y además modifican los patrones del sueño-vigilia, causando insomnio», advierte Trincado. Lo anterior se suma a sensaciones de irritabilidad, intranquilidad o inestabilidad emocional, todos síntomas de ansiedad.

Recomendaciones

Desde PsicologíaChile.cl recomiendan que, para disminuir la ansiedad, se debe evitar el consumo de cafeína, azúcar en exceso (especialmente en la tarde y noche) y carbohidratos, aumentando el consumo de frutas, verduras y mantenerse hidratado.

Además, procurar descansar 8 horas diarias y limitar el uso de pantallas, especialmente para los menores de edad, ya que estas alteran los ciclos del sueño. También se recomienda evitar el tabaquismo y sedentarismo. Finalmente, «es importante contar con una rutina predecible y ‘controlada’, donde las personas puedan anticipar qué va a suceder y ajustar sus expectativas a lo que sucederá y así sentir que sus emociones están reguladas», explica Trincado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *