Estudiantes en situación de discapacidad plantaron 11 árboles, de gran colorido y valor ornamental, junto al coipo Forestín y personal de la Corporación. Además, recibieron una charla sobre la importancia de los ejemplares y su cuidado.

Con gran entusiasmo y pala en mano, los alumnos de la escuela especial Bello Horizonte de Quilpué, con el apoyo del coipo Forestín y personal de la Sección de Ecosistema y Sociedad de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), plantaron 11 ejemplares arbóreos en el patio principal del establecimiento educacional que integran, el cual atiende a niños y jóvenes con déficit intelectual, autismo y Síndrome de Down.

El contacto entre ambas instituciones, gestionado por el equipo técnico de la diputada Andrea Molina, permitió embellecer el centro educativo con especies como liquidámbares, jacarandás y acer japónicos, que se caracterizan por su colorida floración y valor ornamental.

Al respecto, el director regional de CONAF Valparaíso, Héctor Correa, explicó que “los estudiantes recibieron una charla en terreno respecto a la plantación y mantención de los árboles, e información en relación con sus beneficios para el medio ambiente y las personas. Todo esto, a solicitud del equipo docente, que incorpora en sus clases y tratamientos la variable del cuidado del entorno”.

Añadió que “la iniciativa se enmarca dentro de las actividades del programa + Árboles para Chile, cuyo objetivo es aumentar la cobertura vegetal del país, disminuir la brecha de áreas verdes por habitantes, y mejorar la calidad de vida y salud de la población”.

Por su parte, la directora de la escuela especial Bello Horizonte, Sara Verdugo, destacó que, a través de la jornada de arborización, buscan “desarrollar al máximo las capacidades que tiene cada niño. Es muy importante lo que se hizo, primero, porque pudieron ver cómo se planta un árbol y seguramente quedará en ellos el interés de hacerlo en sus casas; y segundo, porque nos sirve para fomentar la responsabilidad”.

“Tuvimos especial cuidado en elegir árboles que tuvieran florescencia, también autóctonos, y en la próxima etapa veremos los frutales. Es una muy buena motivación para despertar en los alumnos la inquietud por la naturaleza. De hecho, nosotros trabajamos huertos escolares con los cursos laborales”, finalizó.

Cabe consignar que CONAF, en la Región de Valparaíso, se propuso como meta la entrega de 120 mil ejemplares arbóreos. Esto, a través de convenios con municipalidades, juntas de vecinos, establecimientos educacionales y organizaciones sociales en general.

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