Quien esperaba drásticos descensos en la cantidad de hectáreas plantadas con frutales en las regiones de Valparaíso y Metropolitana en los últimos tres años, principalmente por efecto de la sequía que afecta por más de una década a la zona central, se va a llevar una sorpresa.

Los resultados de la actualización de los catastros frutícolas -que desarrolla Ciren por encargo de Odepa- dan cuenta de un aumento de 4,2% en la superficie plantada, que llega a 54.661,7 hectáreas en la Región Metropolitana, aunque inferior al 7,8% de alza registrado en 2014-2017, y una pequeña baja de 1,1%, para 49.051 ha de la V Región respecto de la actualización hecha en 2017.

La buena adaptación del nogal y sus ventajas como cultivo muy mecanizado, los buenos retornos que genera producir cerezas tempranas, la gran demanda por la paltas y el proceso de recambio varietal que vive la vid de mesa son, a juicio del ministro de Agricultura, Antonio Walker, las principales tendencias que muestra el estudio.

«Suponíamos cambios bastantes drásticos producto de la tremenda escasez hídrica; sin embargo, son moderados y todo indica que la fruticultura sigue creciendo», destaca Félix Viveros, director ejecutivo de Ciren, consigna la Revista del Agro del Mercurio.

 

La diversidad de la Metropolitana

Pese a que en los últimos años el negocio ha tenido rmalos resultados, en la Región Metropolitana aparece el nogal como la principal especie cultivada -la mayor a nivel nacional también-, con una superficie de 16.430,3 ha y un alza de 16,4% (2.309,9 ha más).

Notable también es el desempeño del cerezo, la especie con el mayor incremento, 49,9%, equivalente a 1.225,1 ha más respecto de 2017, con lo que alcanza el quinto lugar con 3.681,3 ha.

La vid de mesa, aun cuando registra una disminución de 14,1%, por el arranque de 1.124,2 ha, sigue siendo importante y queda en el segundo lugar con 6.847,5 ha, con el 46,7% de la superficie concentrada en la provincia de Maipo, consigna la Revista del Agro del Mercurio.

Otra especie que disminuye es el palto, con 5,9% y una superficie de 4.229,3 ha. La provincia de Melipilla, que concentra la mayor parte de las plantaciones, experimentó una baja de 202,7 ha y quedó en 3.393,3 ha, que equivalen al 80,2%.

El olivo sigue creciendo y entre 2017 y 2020 muestra un alza de 8,8% y una superficie de 4.945,6 ha, que se concentra principalmente en la provincia de Melipilla.

La Región Metropolitana concentra el área mayor de plantaciones de almendros, con 3.617 ha,, la que registra un leve incremento de 3,2%.

 

Valparaíso al ritmo de los paltos

En la Región de Valparaíso los paltos continúan siendo la principal especie plantada, con un aumento de 6,2% -1.183,3 ha más- entre 2017 y 2020 y una superficie total de 20.317 ha, que es la mayor a nivel nacional. De ese total, el 36,6% se concentra en la provincia de Quillota.

No tiene la misma suerte la vid de mesa, que también muestra una disminución de 10,9% y una superficie total de 9.969,8 ha, y 1.220,5 ha menos respecto de 2017. El 56,3% se concentra en la provincia de San Felipe.

El nogal, en tanto, solo presenta un leve aumento y alcanza 7.003,3 ha, con el 38,8% de las plantaciones concentradas en la provincia de San Felipe.

Notable es el salto de los mandarinos, que ya suman 2.321,4 ha, con un aumento de 21,5% respecto de la medición anterior, con 411,2 hectáreas más.

Casi el 60% de los huertos se ubican en la provincia de San Felipe.

 

Distinta realidad del nogal

El ministro de Agricultura, Antonio Walker, considera que el nogal se está adaptando muy bien, ya que los rendimiento son más altos que el promedio internacional y con una buena calidad.

«Es una especie muy mecanizada, que es lo que busca el fruticultor, que también tiene un buen mercado, además, logra una muy buena calidad de producto respecto de otros países», destaca Walker.

Los buenos precios, sin contar los dos últimos años, fueron una de las razones para el avance de los nogales en la Metropolitana, plantea Cristián Allendes, presidente de la exportadora Gesex.

«La gente se empezó a cambiar a nogales porque comercialmente estaban muy bien, exige menos mano de obra y es más barato de producir», agrega Allendes.

Pero en la V Región la situación no sería la misma, ya que se estima que en el último año habría empezado a bajar la superficie plantada.

«Siguiendo el ritmo del negocio, empezó a retroceder incluso plantaciones nuevas han sido arrancadas porque comercialmente no cumplen el objetivo. Creo que acá se terminó el romance con el nogal y solo van a seguir los fieles», señala Víctor Catán, presidente de los agricultores de Los Andes.

 

Cerezos, la ventaja de salir antes

La estrella de las exportaciones agrícolas chilenas, el cerezo, también tiene expresión en estas dos regiones. El ministro Walker considera que lo bueno de plantar más al norte de la zona tradicional es que se saca fruta temprana que logra mejores precios.

«El 75% de la cereza de Chile se concentra en las semanas 51, 52 y 53, y la gracia en estas regiones es que se sale en la semana 47, muy temprano, cuando no hay cerezas en el mercado y los precios que hemos visto son muy potentes», añade.

La misma opinión tiene Cristián Allendes, quien destaca que el gran aumento de este frutal se debe a que es un producto que comercialmente ha estado muy activo y con altos precios.

«Ha sido de los más rentables para los productores y, más en la zona metropolitana, por ser producción temprana», dice Allendes.

 

Con destino paltero

La palta presenta condiciones favorables para ser producida en las dos regiones y su futuro se ve auspicioso por el gran mercado que tiene y el aumento en el consumo.

«A Chile le falta palta; entonces, las condiciones son muy favorables, por eso no es menor que en Valparaíso ya tengamos 20.400 hectáreas», subraya el ministro Walker.

Si bien crecen en la V Región, en la Metropolitana tienen una caída. La razón para Cristián Allendes, fruticultor de las zonas de Melipilla y Buin, es que se están arrancando plantaciones hechas en zonas no aptas, en terrenos climáticamente muy limítrofes, que son helados y también en zonas con problemas de agua.

«Sorprendentemente para nosotros, con toda la información que ha habido, no se produce una disminución importante en el palto, al contrario, se incrementa en la provincia de Valparaíso en 6%», destaca Félix Viveros de Ciren, quien subraya la reciente apertura del mercado de Australia.

 

Uva en plena reconversión

En ambas regiones resalta la baja en la superficie con vides de mesa. El ministro Walker lo atribuye al proceso de recambio de variedades que se vive, ya que las tradicionales quedaron obsoletas.

«Hay una renovación muy potente de variedades de uva de mesa y se están probando las nuevas, porque tenemos mala experiencia con el copy paste de variedades que han andado muy bien afuera y acá no resultan. La gente ahora se lo ha tomado con más calma y no planta hasta comprobar que tanto la curva de producción, el potencial productivo, como la calidad de ese racimo funcionan», dice Walker.

Especialistas destacan que otro factor en el retroceso en Los Andes y San Felipe es que las plantaciones están en la zona antigua de riego, que depende de aguas superficiales y que fue la primera afectada con la sequía.

En tanto, el expresidente de Fedefruta Cristián Allendes indica que aspectos comerciales marcan la salida de los parrones, por ser un producto más difícil de producir.

«La situación se ha deteriorado, sobre todo en las variedades antiguas que exigen el uso de mucha mano de obra», subraya Allendes.

Otro aspecto que está jugando en contra es que el capital para reconvertirse es muy alto y no está a la mano de los pequeños y medianos productores, opina Víctor Catán, presidente de los agricultores de Los Andes.

 

Caen los conserveros, suben los cítricos

La quiebra de la industria Pentzke, una de las más antiguas del país, puso al negocio del durazno conservero de la V Región bastante en retirada, y de ahí la gran caída en superficie de este frutal.

«Lamentablemente está pasándolo mal. Se adaptaba muy bien a la zona y tenía algunas ventajas, como baja inversión inicial y también mediana a baja anual, destaca Víctor Catán, quien agrega que se adaptaba bien a la realidad de medianos y pequeños agricultores; de hecho, el 80% de la superficie estaba en manos de productores de menos de 20 hectáreas.

En cambio, destaca en la V Región el aumento de las plantaciones de cítricos, que han aparecido en las partes más bajas y bordeando algunas partes altas.

«Es una alternativa nueva que se ve interesante con la apertura, por ejemplo, del mercado chino. El negocio hasta ahora es rentable y, además, tiene la ventaja de que su cosecha ocurre en el período de baja demanda de mano de obra, lo que hace que los costos sean más acotados», destaca Catán.

Coquimbo, O’Higgins y Maule son las próximas actualizaciones del catastro frutícola, que, según releva el director de Ciren, es vital «porque con información se pueden tomar decisiones tanto en el mundo público como el privado».

 

El nuevo impulso del riego

El ministro de Agricultura, Antonio Walker, opina que en los próximos años podría venir un repunte en las plantaciones por dos factores: por el posible quiebre en el ciclo de años secos que se está viendo y que ya impactó en la demanda por plantas en los viveros, y por el aumento récord, por segundo año, del presupuesto destinado a los concursos de fomento al riego de la CNR e Indap.

«Uno de los legados de este ministerio va a ser la inversión en tecnología para hacer más eficiente el uso del agua. Lo que nos aprobaron en la cuenta pública es que vamos a llamar esta semana a un concurso por 60 mil millones más, con lo que vamos a superar los $140 millones para obras de riego en 2020. En 2019 levantamos $138 mil millones y y eso lo habíamos recibido con $48 mil millones».

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