Entre diciembre y enero se han detectado ocho variantes del coronavirus circulando en Chile, incluyendo la denominada «variante británica», que tiene una mayor velocidad de contagio.

Según publicó La Tercera, las variantes encontradas son las B.1.1, B.1.1.33, N4, B.1.111, B.1.1.314, B.1.233 y la N1, además de la B.1.1.7, identificada como la variante británica, de acuerdo a información recolectada por la Red Global de Vigilancia de Influenza (GISAID).

Estos datos fueron recabados en 963 casos de los 656 mil actuales, con la secuenciación del 0,15 por ciento de los genomas de los contagiados por Covid-19.

Miguel Allende, director del Centro de Regulación del Genoma del Programa Fondap, destacó la importancia de la vigilancia genómica, ya que de no existir «estamos trabajando a ciegas y se nos podría escapar un virus que sea más grave y letal o que aparezcan variantes a las que no podamos diagnosticar», consigna Cooperativa.

«Hay que monitorear, es un trabajo importante el que estamos haciendo, pero tiene que ser más activo y en tiempo real», planteó el virólogo de la Universidad Católica, Rafael Medina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *